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Así dice la introducción del
tema con ese título y en la voz del
personaje del cual les voy a escribir en
esta oportunidad, a quien tuve el orgullo
de conocer personalmente el sábado
4 de diciembre de 1999, cuando se presentó
aquí en la ciudad de Medellín,
alternando con Yolanda Rivera, Tito Allen,
Luigi Texidor y Marvin Santiago en un espectáculo
que llamaron “Fiesta de Soneros”,
con una muy mala difusión y por ende
vino el fracaso económico de un concierto
que en otra ciudad hubiera llevado mínimo
unas 30.000 personas, ratificando esto que,
en esta capital de la montaña sólo
hay conmigo un reducido número de
verdaderos amantes de la salsa del 60 al
80; el resto son “noveleros, amigos
de novedades”.
Raúl Esteban Marrero
Quiles “Raúl Marrero”,
natural del barrio Dajao en el pueblo de
Villalba, Puerto Rico nació el 15
de noviembre de 1926; cuando esta revista
salga habrá cumplido sus 80 años.
Empezó a lucir su carrera musical
participando en “La Tribuna del Arte”,
un programa para aficionados en la Emisora
WKAQ Radio Reloj, en Rió Piedras
y San Juan, que no ganó por su nerviosismo,
volvió cinco años después
y ganó interpretando el mismo tema
de cinco años atrás: “Sin
Motivos”, acompañado en la
guitarra por el músico Rafael Hernández
Fanta, guitarrista del “Cuarteto Mayarí”
del maestro Plácido Acevedo.
Un año más tarde, con 16 de
edad, llega a Nueva York (junio 10 de 1943)
y empieza, ahora sí, su “tenaz”
recorrido musical, primero trabajando en
un hospital trapeando pisos, luego en un
almacén de ropa y fábrica
al mismo tiempo. Eran entre 15 y 18 horas
de trabajo mal remunerado, hasta que un
día dijo: “o canto o me muero
de hambre, pero no trabajo más”.
Con 40 centavos de dólar en el bolsillo
se fue y grabó un demo (grababan
la voz sin acompañamiento) y empezó
a mostrarlo en los sitios donde se funcionaba
con discos, encontrando “La Cosa Latina”,
un local en la calle 110 y Park Avenue,
donde iban los artistas como Carlos Pizarro,
Johnny Rodríguez y Johnny Albino
a grabar, haciendo amistad con ellos, hasta
que el compositor y músico José
Ramón Ortiz le dice que busca una
primera voz para el trío “Los
Continentales” y luego de varios ensayos
fue aceptado, grabando su primer disco en
78 rpm, destacándose el tema “Nuestro
Edén”.
Viene después el
grabar ya en solitario y gracias al compositor
Leopoldo González, le graba letras
como: “Cinco Puertas y Mentiritas”,
se encuentra con el problema de la distribución
de los discos y además se le agrega
su juventud (18-20 años). Aunque
no era un conocedor del mercado disquero
y además con todas esas figuras que
tenía por delante, es invitado a
Los Ángeles por Ruth Natal, músico
y empresario. Al terminar esta gira y viéndose
tan cerca de México, decide jugarse
este albur y se va para allá.
En México logra grabar
con el director de orquestas Juan García
Esquivel, con quien grabaron figuras como:
Pedro Vargas, Toña La Negra, Jorge
Fernández, María Victoria
y muchos más. Los temas fueron: “Qué
Lástima”, “Cancionero”,
“Quien iba a Decir” y “Voy
Gritando por la Calle”; cuando este
producto se estaba pasando por las emisoras
y teniendo buena aceptación, tuvo
que viajar a Nueva York por motivos personales,
truncando así la promoción
de sus discos.
En la Gran Manzana se contacta con Guillermo
Álvarez Guedes, propietario del sello
Panart y logra el sueño de todo cantante:
grabar su primer LP completo (12 temas),
pero en esa misma casa disquera estaban
nada menos que Roberto Ledesma, Olga Guillot,
Rolando Laserie, El Gran Combo, Fernando
Álvarez, Tito Puente, Tito Rodríguez;
todas figuras, cuál de ellas vendiendo
más. Todo esto hizo que el trabajo
del maestro Marrero pasó desapercibido.
No decae en sus deseos de triunfar, ya son
38 años de edad, entonces empieza
a funcionar su “Numen”, a inspirarse
en letras (que como me manifestó
en la entrevista) que le llegaran al pueblo
impregnadas de vivencias cotidianas, de
casos entendibles, con lenguaje claro, sin
eufemismos ni mucho adorno lingüístico
se inicia su fulgurante carrera musical
como cantautor, compositor y director y
productor de sus propios discos incluyendo
sello propio.
Hace algunas grabaciones
con temas de su autoría, el primero
pudo ser: “Que Viva la Vida”,
incluido en un LP del sello Mundo Records,
prensado por Discos Fuentes en Medellín
el 10 de julio de 1970.
Viene el encuentro con Charlie Palmieri
a quien le entrega varias letras que son
grabadas en su mayoría en la voz
de Vitin Aviles, tales como “La Vecina”
y “La Hija de Lola”, en 1972,
incluidas en el LP titulado “El Gigante
del Teclado”, luego en 1973 le graban
“El Mundo está Bien”,
“Al que le Pique” y otros más.
El también registra en el disco su
primer gran éxito continental, el
tema “Que lo sepa quien lo sepa”que
aparece en el disco “Apartamento Número
2”, 1975, con músicos de la
talla de Chocolate Armenteros, Javier Vásquez,
Frankie Malave, Louie Ramírez, Charlie
Palmieri y en los coros Yayo “El Indio”,
Vitín y Esther Aviles.
En el trabajo “Romántico y
Salsero” hay 3 temas con arreglos
de nuestro compatriota Edy Martínez,
quien en los siguientes años lo acompañaría
en esta labor. En 1980, graba su mayor éxito
en la salsa “Quien Dijo Miedo”,
hecha en Miami para el sello Mericana Records,
Salsa Internacional; en 1981, para el mismo
sello sale el álbum “Raúl
Marrero y su Música, Antes y Después
de los años 40”, Una producción
donde alterna temas de Pedro Flores, Miguel
Matamoros, Enrique Cadicamo con composiciones
propias.
Ahora como autor y compositor vienen otros
“palazos” como los que impone
el maestro Tommy Olivencia y su Orquesta
La Primerísima, el cual le graba
temas como: “Primero fui Yo”
y “Como lo Hacen” en la vocalizacion
Frankie Ruiz (dicen que la letra de este
tema le causó problemas al maestro
Olivencia) y después en la voz de
Héctor Tricoche quizás el
tema más sonado “Periquito
Pin Pin”.
En Nueva York, tuvo en el Canal 47 un programa
llamado “Raúl, Eva y Alguien
Más”, donde, como es obvio,
invitaba a los artistas del momento. En
ese mismo Canal 47 tuvieron espacios Mirtha
Silva, Miguelito Valdez, Tito Rodríguez,
La Lupe y otros más. La Sonora Matancera
también le grabó “La
Vecina”, “Y”, “La
Hija de Lola”, en 1975 con la voz
de Yayo “El Indio”. En 1993
en la última producción de
esta inmortal institución “de
Nuevo en México” le grabaron
tres de los diez temas de este trabajo,
diciéndome al respecto el maestro:
Omar: “uno no es monedita de oro para
todo el mundo” y usted se pregunta
porqué El Gran Combo, Roberto Roena,
La Fania, Ray Barreto, Bobby Valentín,
Johnny Pacheco y muchas más famosas
agrupaciones de salsa no me han grabado
letras, pues hay que preguntarles a ellos;
sin embargo me siento pleno como autor y
compositor (porque es que no sólo
hago las letras, sino la música también),
esto tiene un mérito mayor, de ahí
que a quienes han confiado en este servidor
mi agradecimiento será eterno y mientras
Dios me dé vida y salud seguiré
en este trajín musical, a tus oyentes
de tu programa Swing Latino y los lectores
de tus crónicas, mi saludo cordial
y que Dios me los bendiga a todos”.
Así despedía el maestro la
entrevista que le hice ese sábado
4 de diciembre de 1999 en el Hotel Nutibara.
Faltó mucho material
de este “Galán de la Salsa”
como lo bautizaron en Nueva York, persona
sensible, humilde y sobre todo que no le
niega entrevistas a nadie (no las escoge
como la mayoría). Para ir cerrando
este fragmentado artículo sobre la
vida artística del maestro Raúl
Marrero, les puedo comentar con conocimiento
de causa que está entre los cinco
más prolíficos y exitosos
autores y compositores del género
salsa, a saber: Catalino “Tite”
Curet Alonso, Ramón Rodríguez
(del Conjunto Clásico), Johnny “El
Flaco” Ortiz, Johnny Pacheco y obviamente
nuestro personaje Raúl Marrero Quiles.
En la actualidad se encuentra
con problemas de salud en su tierra natal;
espero su mejoría con la ayuda de
Dios, para seguir contando con su inspiración
y aporte valioso a la música del
caribe, de la cual es una de las figuras
representativas.
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