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Escribir acerca de los intérpretes
y los exponentes de la música popular
en México es introducirse en un campo
rico y extenso, ya es verdaderamente impresionante
todo el acervo histórico musical
que en esta materia México ha proporcionado.
Fueron muchas las personalidades musicales
que llegaron a México procedentes
de varios países del orbe, en aquel
momento era bastante común encontrarse
con artista procedentes de Cuba, Puerto
Rico, Colombia, etc.
Si a todo ese marco artístico le
agregamos un ingrediente como lo fue la
época de oro de nuestro cine, entonces,
si que estamos completos. Y es que gracias
a dos elementos fundamentales como lo son
el registro fonográfico y la cinta
cinematográfica, es como nuestro
México se da a conocer en el mundo
y la vida de esta ciudad se ve plasmada
en historias ficticias y es proyectada ante
los ojos de millones de espectadores.
Hablar de Kiko Mendivé es situarse
en la época del bullicio y de la
rumba en la Ciudad de México, es
transportarse a aquel México de los
40 y 50, es comprobar todos y cada uno de
los relatos y anécdotas que nuestros
abuelos nos han transmitido.
Cuando Dionisio Sánchez y yo estábamos
en el programa “Sábado.....ritmo
y sabor” nunca imaginamos que pudiéramos
haber charlado con tanta gente del medio
artístico cubano, pero el hecho de
platicar con esos talentos fue importante
y uno de esos casos excepcionales lo constituyo
Francisco “Kiko” Mendivé
Pereyra.
La afición de Kiko Mendivé
hacía la música es prácticamente
desde su infancia y Kiko nos relataba:
Nací en La Habana, Cuba y a los once
años fui para México con una
Compañía afrocubana, adonde
iba Oscar López ; fue allí
entonces donde me di a conocer por toda
la América y parte de Europa.
Bueno teníamos un conjunto que se
llamaba El Conjunto Caribe, un conjunto
de barrio y tocábamos en bailes y
otros sitios, ahí fue donde comencé.
Y trabajaba en un taller y después
quise ser mecánico dental.
Como todo músico aficionado Kiko
desea entrar al campo profesional y necesitaba
adquirir experiencia y esto lo conseguiría
con músicos, tal como nos lo detallaron
René Álvarez (R.A) y Ramón
“Bebo” Valdés (B.V).
R. A: Un cantante muy amigo mío,
que siempre me escribía, Kiko Mendivé.
El se crió junto conmigo. Mira Bienvenido
Granda , Kiko Mendivé y yo andábamos
siempre juntos de muchachos. A Kiko Mendivé
lo conocí, como nos conocemos todos
aquí en Cuba, pero siempre andábamos
juntos y él se fue para México
con una revista que se llamo Batamú,
se fueron varios, ahí se fue él,
se fue Candita Batista; una que llevo muchos
años fuera de Cuba, estuvo en Francia,
ella vive, el otra día la vi por
televisión, ella vive por Camagüey,
se fueron muchos, era una revista que llevo
un coreógrafo que se llamaba Borroto,
y allá se quedo Kiko Mendivé.
B.V: Bueno Cascarita creo un estilo yo no
recuerdo muy bien, pero indudablemente uno
de los individuos que más lo imito
a él fue Kiko Mendivé. Bueno
Kiko Mendivé, fue uno de los hombres,
aunque Kiko tenía su propio estilo
para cantar afrocubano, pero como el mambo
estaba de moda, y Cascarita fue el primer
cantante que impulso el mambo, e impulso
un nuevo estilo. Lo conocí cuando
el iba para México con la Orquesta
Batamú, hice los ensayos, era bastante
joven, entonces vino un pianista más
experimentado; Ignacio Cabrera el cual trabajo
con él, en ese momento.
Kiko Mendivé llega a México
en 1941 y de esto citaremos lo que señala
Pablo Prida en su libro “Y se levanta
el telón...”
En Cuba pude elegir lo mejor que había
dentro del género, contratando por
conducto del señor Armando López
Millán [hermano de Oscar López],
que figuraba como empresario, un selecto
grupo de artistas intérpretes del
más puro arte-afrocubano, así
como la música y los libretos.
Todo arreglado se dio comienzo a la temporada
el 11 de abril con las obras “Jungla
Africana” y “Embrujo Cubano”,
de autores regionales, a las que siguió
“Batamú” en la que yo
puse algo mío, pero como quiera que
el espectáculo tan dedicado exclusivamente
a un género resultase monótono
para nuestro público, hube que pensar
en hacerlo asequible a nuestros gustos,
para lo cual me puse a trabajar con Ortega
y juntos confeccionamos una revista, aprovechando
los elementos de que se disponía:
“El Momento Negro” .
Con esta compañía llegan gentes
como Celina, bailadora tremenda; Candita
Batista, cantante, Oscar López, que
sería conocido como El Ciclón
de Camagüey; Francisco Regueiro, Ramón
Castro, Modesto Durán y Kiko Mendivé.
Oscar López (O.L), integrante de
esta compañía, me relataba
ese suceso (M).
En realidad no se conocía ese género
[afrocubano] en México, ni en ninguna
ciudad, ni en ningún país
de América Latina en ese tiempo y
ellos le dieron un empujón muy grande
a todo ese género afrocubano, que
todo el mundo empezó a tocar y tocar
afrocubano, incluso los músicos mexicanos
empezaron a tocar todo eso.
O.L. -Ah, si, Mendivé, Kiko, que
después ahí le pusieron Kiko
Mendivé, el tuvo mucho en México
ahí en la radio, en todo. Y después
se fue para Venezuela, que creo que vive
allá todavía. El tuvo mucho
éxito hizo películas.
Kiko mencionaba que cuando llegan a México,
poco se conocía del género
afrocubano, la mayoría de las personas
solo bailaban danzones que eran Almendra,
cubano, ó Nereidas, mexicano; y también
se escuchaba El manicero, Mendivé
nos relata su decisión de quedarse
en México y de las primeras agrupaciones
a las que ingresa:
Bueno, si le digo una cosa no me la va a
creer. Yo venía con un hermano de
Oscar López, el que dirigía
la Compañía, cuando yo salí
de Cuba que era muy jovencito yo no podía
moverme al menos que el no se moviera, porque
el se hizo responsable de mí. Entonces
al llegar a México la Compañía
se disolvió estuvimos en Monterrey,
Saltillo infinidad de lugares. Llegamos
a México y se disolvió, y
dice: el que se quiera quedar que se quede
y el que se quiera ir que se vaya, entonces
de los treinta y pico que éramos,
creo que se quedaron en México cinco
o seis, y en esa me quede yo, no podía
moverme porque era menor de edad. Pasaron
como cuatro o cinco años y entre
a trabajar en el famoso Teatro Colonial,
que estaba en San Juan de Letrán.
Ahí fue donde yo verdaderamente me
hice; porque de ahí salí para
El Patio que era un lugar distinguido y
todavía.
La primera persona que me acompaño
a mí en México era Alvarito,
yo tenía un programa en la XEQ, que
queda por el centro, su orquesta me acompaño
“La Conga de Alvarito”, entonces
me dice: “Mira chico yo tengo un negocio
ahí en la avenida Insurgentes, yo
quisiera que tú formaras un cuarteto,
entonces, imagináte yo estaba muchacho,
¡no!, yo no quiero una banda grande,
quiero saxofones. A lo que Alvarito respondió.
¡En la tarima esa caben cuatro personas
de milagro!”
Empezamos ahí, el lugar se llamaba
El Corinto, eso quedaba cuatro puertas o
cinco puertas donde estaba el Waikiki (Paseo
de la Reforma). Después de ahí
fuimos para El Patio, pero Alvarito era
un poco incumplido, siempre se iba para
Mérida y no volvía. Y entonces
mandaba un suplente y el suplente que iba
no era un tipo conocedor de la música
tropical.
Hasta que un día el difunto Don Vicente
Miranda que era el dueño de el Patio
le dijo. ¡Señor no lo quiero
ver más!
Le dijo, Alvarito: mira lo que ha pasado
muchas personas se va a quedar sin empleo;
fuimos a hablar y el viejo dijo: ¡no!,
¡no! ¡no!; porque era muy recto
don Vicente Miranda, yo le agradezco a él
porque me enseño muy buenas cosas.
Entonces chico para no alargarte el cuento
no fue Alvarito, me dijeron chico búscate
a Arturo un cubano que hay acá, yo
le dije bueno vente pa´acá
tráelo, y el tipo tocaba. Y ahí
nos quedamos once años.
Yo recuerdo cuando yo llegaba a El Patio
era muy estrafalario para vestir no, ¡si,
demasiado!, un tubo abajo y el pantalón
blanco, la corbata de un color. Entonces
para entrar a El Patio los artistas y toda
esa gente tienen que entrar por los lados
un pasillo que hay no, yo entraba por el
centro. Entonces ya yo tenía gente
conocida ahí, me decían ¡hola
como estás! Y yo era muy escandaloso
yo decía ¡ Epa que pasa mi
familia! Y el viejo se ponía erizado,
erizado. Mire por favor vengase con un smoking.
Al fin me hice el smoking igual un corbatón
y un tubo abajo, dice Ave María Purísima
con usted no puede nadie, así me
aguanto once años. Pero me compuso
bastante, así fue como conocí
a Arturito.
El Conjunto de Arturo Núñez
estaba conformado por Ignacio Soriano, trompeta;
Kiko Mendivé, cantante; Aurelio Tamayo,
tumbadora; Arsenio Núñez Molina,
contrabajista; Arturo Núñez,
pianista y director; José “Ché”
Toledano, bongoes; Alejandro Torres Vera,
saxofón, y Domingo Vernier Robich
“Mango”, flauta.
La vida nocturna en el México de
ese tiempo era incansable; una noche de
bohemia podía dar inicio en un salón
de baile, continuar en un teatro, seguir
en cabaret y rematar visitando un lugar
muy folklórico de la ciudad, que
eran las veladoras de santa. Sitio en donde
se expendían bebidas etílicas
de colores, pero que al despacharlas la
dueña del establecimiento las encendía
con un cerillo, a este pintoresco lugar
acudían personajes como Diego Rivera,
Agustín Lara, Tata Nacho, etc. La
vida nocturna en 1943, por ejemplo, era
interminable y el cabaret San´s Souci,
presentaba un gran elenco; como El Conjunto
Casino, Alicia Parlá y la Orquesta
de Mario Ruiz Armengol. El Patio y la radiodifusora
XEB por su parte presentaban a Miguelito
Valdés.
Roberto Espí [R.E], en ese entonces
elemento del Conjunto Casino, nos rememoraba
con nostalgia ese baile y nos mencionaba
que fue un auténtico deleite musical:
R.E.- Miguelito Valdés, alterno con
nosotros en San´s Souci y en unas
actuaciones que hicimos en la Penitenciaria
de México. Que fuimos a tocarles
a los presos. Ahí actuó con
nosotros Miguelito Valdés, Blanquita
Amaro, Kiko Mendivé.
El personal artístico que se presentaba
era el siguiente:
Blanquita Amaro, Marga Llergo, Los Barranco,
Miguelito Valdés, Kiko Mendivé;
los percusionistas Modesto Durán
y Ramoncito Castro y el Conjunto Casino
integrado por los siguientes integrantes:
Enrique Rodríguez, piano; Cristóbal
Doval, bajista; Candido Requena, bongo;
Miguel Román y Eduardo Periquet,
trompetas; Juanelo González Sosa
(Nelo), maracas y cantante; Roberto Espí,
cantante, y Esteban Grau, director. Aquel
baile fue una auténtica locura la
reseña periodística en sus
imágenes lo demuestran, a la vez
que es increíble ver a Miguelito
y Kiko interpretando “Babalú”,
“La Negra Leonor” y otros temas.
Luis Barranco integrante de la famosa pareja
de baile, del mismo apellido, relataba las
horas de descanso de la farándula
buena, como decía él:
Íbamos a comer a una casa en donde
estaban peloteros en la calle de Cuba. Ah,
la mejor comida y ella era veracruzana,
pero casada con un pelotero cubano, pero
todos comíamos ahí. Estaba
Ramoncito, Miguelito Valdés y muchos
artistas mexicanos también, de la
farándula. También nos reuníamos
en las noches Kiko Mendivé, Los Kikaros.
Una de las parejas de baile con las que
alterno Kiko Mendivé fue con Pablito
y Lilón, junto con ellos venía
“Chocolate” y relataba parte
de esos momentos:
Yo soy de Marianao, salí de Cuba
en 1942 hacía New York, con un grupo
que nos llamamos Los Diamantes Cubanos,
éramos bailarines y de ahí
nos pasamos al Patio en aquella época,
de México, con don Vicente Miranda
que era el dueño de El Patio en aquella
época 1945, me entiende usted.
Y entonces ya de ahí comencé
a trabajar en las películas tocando
el bongo y a veces bailando y eso con María
Antonieta Pons, trabaje mucho tiempo con
el señor Juan Orol, que era director
de cine. Entonces después estuvimos
junto con un trompetista muy famoso que
hay allá, éramos muchachos
todos, Chilo Morán. Estaba Kiko Mendivé,
un cantante cubano que tuvo éxito
y mucho tiempo allá en México.
Teníamos buenos grupos en El Río
Rosa, tenía un amigo mío,
que se llamo Modesto[Durán] tenía
un buen conjunto, ahí estábamos
todos, estaba el famoso Vicentino Valdez,
Benny Moré, bueno muchos, Yeyo [Tamayo]
que era primer baterista de Pérez
Prado, mucha gente estábamos ahí
luchando me entiende, trabajando ahí
en México. Y ya después las
películas.
Pero ya que hablamos de cine recordemos
que la primera película en la que
participa Kiko Mendivé en México
es Canto a Las Américas, sin embargo
un hecho que es sobresaliente fue en el
año de 1943. Kiko es llamado a participar
en la parte musical del filme Distinto Amanecer,
dirigido por Julio Bracho, en el que interpreta
el tema La Negra Leonor. Pero Kiko mencionaba
lo siguiente:
La primera película que yo hice en
México fue Noche de ronda; realice
allí un promedio quince películas,
hice muchas con Juan Orol, Ninón
Sevilla, María Antonieta Pons, Amalia
Aguilar. Pasiones Tormentosas, no, mirándolas
desde un punto de vista, como le dicen en
México cuando las películas
son malas, ¡churros!, le dicen así,
La película no era un churro. Y entonces
fue la película que más dinero
le ha dejado a Juan Orol, estas son cosas
que uno dice el mundo esta loco, que cosa
es esto.”
Los temas musicales muchas veces se tomaron
como títulos para los cuadros de
las revistas teatrales, el compositor José
Carbó Menéndez mencionaba
sobre el tema “Se murió Panchita”:
Ese número lo grabo Orlando Guerra
“Cascarita” con la Orquesta
Casino de la Playa y al piano estaba Pérez
Prado, era sus inicios, en aquella época
cobraba 1 dólar 50 centavos por arreglos
musicales de 14 instrumentos. El número,
con gran arreglo, se hizo muy popular en
México y en la película La
insaciable con María Antonieta Pons
y Rafael Baledón, que por cierto
hace poco falleció, María
Antonieta para ayudar a Kiko Mendivé
lo incluyo en la película y canto
“Se murió Panchita” que
fue un éxito ese número.”
La incursión de Kiko en las compañías
grabadoras se hace presente y mencionaba:
... la primera grabación que yo hice
en México fue en la RCA Víctor
con el difunto Rafael Hernández,
y entonces cante una guaracha que se llamaba
“Mujeres celosas”, y no me acuerdo
como era el otro. Después deje de
grabar y deje de grabar, entonces el segundo
disco lo hice con Arturo Núñez.
Sin embargo en 1945 se graba un número
de su inspiración titulado “El
cochecito”, este tema se imprime en
la RCA Víctor con la Orquesta de
Mariano Mercerón y la voz de Tony
Camargo. Para 1946 llega a nuestro país
el percusionista Silvestre Méndez
López (S.M) y nos relata su encuentro
con Kiko: Cuando llegue a México
le pedí al taxista que me llevara
a un hotel, él al ver mis tambores
me dijo. Te voy a llevar a un hotel cercano
a la XEW. Ahí estuve, una tarde salí
a las calles de Ayuntamiento; y por mi madre,
por Diosito Santo te lo juro me gritaban
¡Silvestre!, '¡Silvestre!, ¡Silvestre!,
y saben quién era, era Kiko Mendivé.
Kiko, me dijo, pero chico que haces aquí
tú, y le dije pués vengo a
trabajar, y lo acompañe. El iba al
Salón Smyrna y al actuar dijo: se
encuentra entre nosotros un músico
que es autor de un tema que ha gustado mucho
El telefonito, aquí esta ¡Silvestre
Méndez!
La amistad de Kiko y Silvestre fue muy estrecha,
tan es así que en teatros, cabarets
y películas participaban. Cuando
Ninón Sevilla llega a México
en 1946, se une a las figuras de Silvestre
y Kiko.
Hacía 1946 Kiko es requerido para
trabajar con el Conjunto de Arturo Núñez
los cuales se presentarían en el
cabaret El Patio, propiedad de don Vicente
Miranda. El éxito de la orquesta
fue inmediato tan es así que lugar
donde se presentaba esta agrupación
se llenaba. Kiko recordaba que utilizaba
un traje de pachuco, cuadros negro y blanco,
cuando ingresaba al cabaret El Patio armaba
tanto ruido que toda la gente le saludaba
y el respondía “¡Eh que
pasa mi familia, como están!”,
estás expresiones no le agradaban
al dueño del cabaret, pero tuvo que
ceder ante la popularidad de Kiko.
Para mediados de la década del 40
llegan músicos importantes a México
como Alberto Aroche, Cheo Marquetti, Homero
Jiménez, Humberto Cané y Silvestre
Méndez; cuando este último
llega a México casualmente se encuentra
por las calles de Ayuntamiento, lugar cercano
a las radiodifusoras XEW, XEQ y XEB, se
encontró a Kiko y juntos se van al
salón de baile Smyrna, donde Kiko
lo presenta como el autor de un tema que
gusta mucho: “El telefonito”.
Sus participaciones en el cine aumentan
y así participa con las llamadas
“rumberas”, como María
Antonieta Pons, Amalia Aguilar, Ninón
Sevilla y Rosa Carmina, de estas bellezas
con la que más tuvo afinidad fue
con Ninón Sevilla, y ambos tuvieron
que ver mucho para traer a Dámaso
Pérez Prado y realizar arreglos musicales
en las películas en las que participaba.
Con Kiko era un deleite musical verlo cantando
junto a Luis Aguilar en un filme con la
Pons; o bien en un cambio de ritmos, de
samba a un afro, con Ninón y por
que no ver en una película de Orol
que todo podía suceder en un escenario
de cabaret. Un hecho indudable es que Ninón
Sevilla y Kiko tuvieron que ver bastante
en traer a un joven pianista llamado Dámaso
Pérez Prado a México, lo primero
era invitarlo a realizar arreglos musicales
para algunas películas de Ninón,
y de ahí gestionar para que ingresara
a los estudios de grabación y que
se le diera libertad para realizar sus arreglos.
Con Yolanda Montes “Tongolele”
participa en teatro y de esto refiere lo
siguiente: “... yo estaba acostumbrada
a cerrar función con mis bailes,
y Beny Moré o Kiko Mendivé
cantando”.
Uno de los primeros lugares que asiste Dámaso
Pérez Prado fue al cabaret Macao,
en donde trabajaba como cantante Kiko Mendivé
acompañado por Los Diablos del Trópico
de don Galo Almazán, y aquí
un paréntesis la sección de
ritmos de este conjunto fue la que acompaño
a Pérez Prado en sus grabaciones
que eran piano y ritmos para la RCA.
Cuando Kiko asiste al carnaval de Panamá
oye que en una sinfonola (traganíqueles,
vellonera) se escuchaba el tema “Que
rico mambo”, por lo que pide al dueño
del local le permita ver el disco y al ver
los créditos decide volver a México.
Ya en México graba con Pérez
Prado algunos temas entre los que destacan:
“La camisa de papel” y “México
lindo”, de los hermanos Justi Barreto
y Silvestre Méndez respectivamente.
Las grabaciones que realiza para la Columbia
Kiko Mendivé son con:
El Conjunto de Silvestre Méndez cuyos
integrantes eran Manolo Berrio, Oscar O´Farrill
y Manuel Revilla “Carabelita”,
trompetas; Humberto Cané, bajo; Aurelio
“Yeyo” Estrada”, coros;
Enrique Tappam “Tabaquito”,
bongoes; y Daniel de la Vega, pianista,
estos dos últimos mexicanos. Entre
los temas que dejan están “Rumba
en Pueblo Nuevo”, “Nuestra cita”,
“El caballo y la montura”, “Los
espejuelos”, “Hay que inventar”,
“Por seguir tus huellas” (en
este tema toca el tres Humberto Cané),
etc.
Los Diablos del Trópico de Galo Almazán
integrado por Agapito Silva, Manuel Escartín
y Mezcalilla, trompetas; Alfonso Espinosa
“Rovirosa”, maracas; Felipe
Chía, bajo, José Bonilla “Carioca”,
bongoes; Manuel Lozano “Cachimba”,
piano; y Homero Jiménez, cantante,
pero en la etiqueta aparecía como
Conjunto de Homero Jiménez. Aquí
destacan grabaciones como “Casco de
mulo”, “Despacito”, “Arrímate
cariñito”, etc.
Con la Orquesta de Arturo Núñez
destacan temas como “El baile del
sillón”, “Pin pon”,
“Ma´ Catalina”, en estas
grabaciones destacan las participaciones
en los coros de Lalo Montané.
Con la Orquesta de Ismael Díaz hay
dos grabaciones “Chinito, chinito”
y “Quien pompo”; y con la Orquesta
de Memo Salamanca graba “Mi domingo
mayoral”, “Bailando apretaito”,
“Vaivén de mambo”, “La
muerte”, “Serenata guajira”,
etc. Importante es destacar que quienes
participan en los coros son Lalo Montané
y Homero Jiménez.
Desde luego que en RCA realiza grabaciones
con Memo Salamanca; Pérez Prado y
El Conjunto Sensación, en estas grabaciones
los coros que participan indistintamente
son Lalo Montané, Homero Jiménez
y Luis Ángel Silva Nava “Melón”.
Se comenta mucho acerca de que “La
Voz de Oro de Cuba”, Beny Moré,
opaco la figura de Mendivé, yo no
lo creo así, simple y sencillamente
lo que ocurría en el medio musical
era que la pelea era durísima tan
sólo citemos a otros cantantes que
estaban en México como los hermanos
Alfredo y Vicentico Valdés, Antar
Daly, Guillermo “El Chimuelo”
Escandón; las visitas de puertorriqueños
como Johnny López y Mirta Silva y
otros que hemos citado anteriormente, ante
esas figuras la pelea se transformaba en
una auténtica delicia musical. Ante
esta evidencia citemos a Gonzalo Martré
en una charla que sostuvo con Pancho Cataneo.
“Guardo un recuerdo muy especial de
una tarde en que se juntaron en el Club
France, Pérez Prado, Ary Barroso,
Luis Arcaraz, Juan García Esquivel,
Ismael Díaz y Arturo Núñez.
Cantaban Beny Moré, Lalo Montané,
Bernardo Montesinos y Kiko Mendive. Aquello
fue la locura y jamás se repitió
esa auténtica “reunión
de etiqueta”...”.
En la década del 50 las orquestas
tienden a desaparecer en muchos salones
de baile de la Ciudad de México,
Kiko forma su Conjunto, el cual tiene que
reducir a Quinteto, en donde sus integrantes
eran Julio del Razo, timbal, Manuel Osorno
Buendía, trompeta; Nacho Téllez
“Cabezón”, tumbadora”,
Cresencio Paredes, bajista; y un pianista
que le decían “Sonrisal”.
Este grupo trabaja en el cabaret “El
Colmenar” y empieza a realizar en
1954 mezcla de bebop con música cubana,
aunque estos intentos ya los habían
realizado Bienvenido Granda con la Sonora
Matancera y El Conjunto Matamoros con Beny
Moré, así como otros grupos.
En 1955 Kiko Mendivé decide irse
a Venezuela, sin embargo el público
mexicano siempre lo recuerda en el cine
y en sus grabaciones.
México lindo te quiero tanto que
yo no sé / si he de marcharme o he
quedarme / pero por mientras vacilare /
porque me gusta mucho el tantito / el luego
luego y el mande usted.
“México lindo” de Silvestre
Méndez.
i.Prida Santacilia, Pablo. ... Y se levanta
el telón: mi vida dentro del teatro.
ED. Botas. México. 1960. cap. XXXIV.
pp. 287-292. ii.Martré, Gonzalo.
La entrevista. Pancho Cataneo: del chuchumbé
a la salsa. En Eros. 1973. Fragmentos de
la charla sostenida con Kiko Mendivé
en la emisora InfoRed. En 1995.
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